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Toggle- Especialistas y organizaciones de la región señalaron que los compromisos internacionales deben traducirse en políticas con financiamiento, seguimiento y resultados medibles.
- La protección de los usuarios más vulnerables, especialmente peatones y motociclistas, junto con el fortalecimiento institucional, mejores datos y la participación de las víctimas, se destacó como una prioridad para acelerar los avances hacia una movilidad segura.
Ciudad de México, 6 de octubre de 2026.- Representantes de organismos internacionales, banca multilateral, sociedad civil e instituciones especializadas llamaron a los países de América Latina y el Caribe a acelerar la aplicación de medidas de seguridad vial, fortalecer el financiamiento y mejorar la rendición de cuentas para avanzar en la reducción de fatalidades y lesiones graves por siniestros viales hacia 2030.
El llamado se realizó durante el webinar “Recuperando la esperanza para una movilidad segura, inclusiva y sostenible en América Latina y el Caribe”, organizado por Fundación Aleatica para la Seguridad Vial y iRAP, con la participación de ASEVI, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial (BM), CEPAL, FIA Foundation, la Federación Iberoamericana de Asociaciones de Víctimas contra la Violencia Vial (FICVI), Fundación MAPFRE, Global Alliance of NGOs for Road Safety, el Observatorio Iberoamericano de Seguridad Vial (OISEVI) y el Reino de Marruecos.

Durante el encuentro, los participantes coincidieron en que la región cuenta con conocimiento y herramientas para enfrentar el problema, pero requiere convertir los compromisos en acciones sostenidas, con recursos, instituciones responsables y mecanismos para medir resultados.
“Tenemos avances sobre los cuales construir, pero también muchos pendientes que atender. Necesitamos aprovechar estos próximos años y en conjunto. Ahora nos corresponde actuar, fortalecer los vínculos entre países e instituciones, compartir lo que funciona, aprender de nuestras experiencias y llevar los acuerdos internacionales a resultados y acciones concretas”, señaló Bosco Marti, presidente de Fundación Aleatica.

Una agenda que suma avances
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la tasa mundial de fallecimientos por siniestros viales disminuyó 21% entre 2011 y 2025, mientras que en las Américas se mantuvo prácticamente sin cambios, con una reducción de apenas 0.11%, equivalente a 165 fallecimientos.
Este rezago también se refleja en las acciones planteadas por los gobiernos. De 68 declaraciones de países analizadas por Global Alliance of NGOs for Road Safety, sólo 16% mencionó financiamiento comprometido para seguridad vial. Entre las 13 declaraciones de América Latina, 67% hizo referencia a un plan o estrategia nacional, pero 84% no mencionó infraestructura peatonal, 15% incluyó el uso de cascos certificados para motociclistas y ninguna hizo referencia a reducir los límites de velocidad.
Ante retos compartidos, la cooperación y el intercambio de experiencias entre regiones pueden contribuir a acelerar las respuestas.
“Entre África y América Latina hay más coincidencias de las que a veces reconocemos. Compartimos retos como una creciente motorización y la protección de los usuarios vulnerables. Por ello, Marruecos cree firmemente en la cooperación sur-sur y triangular como vía para acelerar resultados”, destacó Bouchra Boudchiche, Excma. Embajadora del Reino de Marruecos ante la República de Panamá.

La región cuenta con herramientas para avanzar
Los especialistas identificaron tres prioridades para llevar los compromisos a la práctica. Asegurar financiamiento y capacidad institucional, mejorar los datos para orientar las decisiones y fortalecer la cooperación para ampliar soluciones que han mostrado resultados.
Entre los principales desafíos destacaron la protección de peatones y motociclistas mediante acciones sobre infraestructura, vehículos, velocidades seguras, fiscalización y cascos certificados. El Marco Estratégico Iberoamericano de Movilidad Segura, la Declaración de Madrid y el Índice Iberoamericano de Movilidad Segura ofrecen 11 herramientas para medir avances y orientar prioridades, como la asistencia integral a víctimas, la infraestructura segura y una fiscalización efectiva. Los especialistas coincidieron en que estos recursos ya están disponibles; el desafío es utilizarlos de manera decidida para acelerar la reducción de siniestros y salvar más vidas en las carreteras y ciudades de la región.
Desde la perspectiva de las víctimas, Jeanne Picard, presidenta de FICVI, afirmó “Invertir en seguridad vial es invertir en beneficio de la vida. Todas las víctimas deben recibir justicia reparadora y un acompañamiento integral. Tenemos que convertir una tragedia diaria en una esperanza común. Todos somos parte de la solución”.

El encuentro también contó con la participación de Alina Burlacu, Especialista Senior en Transporte y Gerente de Programa del Fondo Mundial para la Seguridad Vial del BM; Jean Pol Armijos, Especialista Senior en Transporte del BID; Miryam Saade, Oficial a Cargo de la Unidad de Servicios de Infraestructura de la CEPAL; Rafaela Machado, Gerente de Programas de FIA Foundation; Jesús Monclús, Director de Prevención y Seguridad Vial de Fundación MAPFRE; Sonia Aguilar, Coordinadora Regional para América Latina de Global Alliance of NGOs for Road Safety; Edgar Zamora, Líder Regional de Viajes Seguros para las Américas de iRAP; Marcelo Metediera, Presidente del OISEVI y Fernanda Espinosa, Directora de Fundación Aleatica para la Seguridad Vial.

Conectar estos avances y capacidades abre una oportunidad para acelerar los resultados en América Latina y el Caribe. La continuidad de la cooperación regional permitirá compartir conocimiento, alinear esfuerzos y llevar las prioridades a políticas, inversiones y soluciones que contribuyan a prevenir más víctimas por siniestros viales y avanzar hacia una movilidad más segura, inclusiva y sostenible.
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Consulta el Índice Iberoamericano de Movilidad Segura