06 de marzo de 2026
Moverse por la ciudad parece un acto cotidiano, sin embargo, para muchas mujeres cada trayecto implica algo más que desplazarse de un punto a otro, implica calcular rutas, evitar calles poco iluminadas o cambiar de camino para sentirse más seguras.
En las calles, las mujeres enfrentan una realidad diferente; no porque caminen distinto, sino porque el sistema de movilidad históricamente no ha sido diseñado para sus trayectos. Detrás de cada recorrido hay una historia que rara vez se considera en la planeación de nuestras ciudades.
Este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, en Fundación Aleatica alzamos la voz por el derecho fundamental a transitar en condiciones de seguridad. Hablar de movilidad es hablar de justicia social, de oportunidades y de vida.
En este contexto, los múltiples recorridos que realizan las mujeres para sostener la vida diaria conforman lo que se conoce como la Movilidad del Cuidado: llevar a niñas y niños a la escuela, acompañar a personas mayores, realizar compras o atender tareas domésticas. Son desplazamientos esenciales que, pese a su importancia, siguen siendo invisibles para la planeación urbana.

Según la reciente Encuesta de Percepción sobre Seguridad Vial de la Fundación Aleatica, la urgencia de una transformación es innegable:
- El 64% de las personas que más combinan diferentes medios de transporte son mujeres.
- El acceso a vehículos motorizados y seguros sigue siendo más difícil para ellas, lo que las obliga a depender de sistemas públicos que no siempre son inclusivos.
- 7 de cada 10 mujeres se sienten inseguras al usar el transporte público, enfrentando riesgos de acoso, violencia y diseños de infraestructura inadecuados.
Cuando nuestras calles fallan, se pierde mucho más que tiempo: se pierden vidas. Cambiar esta realidad exige repensar nuestras vías desde una perspectiva humana. Para que el derecho a la movilidad sea real, necesitamos infraestructura que ponga a las personas en el centro:
1. Banquetas adecuadas y seguras para quienes caminan por la ciudad
2. Pasos peatonales con señalización clara y prioridad de paso
3. Iluminación adecuada en cada esquina y paradero
Este #8M, invitamos a ser parte de la solución. Informarse y promover una cultura de respeto son pasos necesarios para construir espacios viales más seguros, incluyentes y humanos. Porque si una ciudad funciona para las mujeres, funciona para todas las personas.
¡Nosotras Somos Seguridad Vial!